Esta experiencia de aula, desarrollada con estudiantes de grado décimo, representa una propuesta pedagógica innovadora basada en el aprendizaje rizomático, que se articuló con enfoques contemporáneos como el trabajo híbrido, el conectivismo y el modelo de aula invertida. A lo largo del periodo académico, se abordó el estudio de las propiedades de los metales y su relación con las propiedades periódicas, integrando herramientas digitales como Canva, diarios de aprendizaje, y proyectos colaborativos basados en problemas reales. Esta estrategia permitió sincronizar la guía docente con las dinámicas de la sociedad del conocimiento, promoviendo un aprendizaje activo, autónomo y contextualizado. El enfoque rizomático, facilitó la construcción colectiva del conocimiento en un entorno no lineal, donde los estudiantes se convirtieron en protagonistas de su proceso formativo. La combinación de sesiones presenciales y virtuales, el uso de recursos digitales y la evaluación formativa continua, fortalecieron la adaptabilidad, la creatividad y el pensamiento crítico. El producto final —un mapa conceptual interactivo— es la síntesis de un proceso de aprendizaje profundo y conectado, que refleja la capacidad de los estudiantes para aprender en red, colaborar y transferir el conocimiento a contextos reales. Esta experiencia demuestra cómo la educación puede transformarse al integrar metodologías emergentes con las posibilidades tecnológicas de la era digital.